SOLEDAD (SILENCIOSA)

La soledad a veces es ese vacío
que dejan nuestras palabras
cuando suenan huecas
y ni su propio eco responde
a la llamada.

Un jarrón negro, oscuro,
dinamitado por tanto olvido
y la misma flor que una vez
estuvo. La descubrimos
hecha cenizas dentro de un
agujero negro.

La pelea contra el silencio
contra las ganas de hablar
y saber que saldrás derrotado.

El sentimiento que provoca a veces es peor
que el estar.

La ausencia de vida, porque la tuya
a ratos se transforma en un grito (vació de llanto y ruido)

Deslizarse por todos los rincones
que hay en una casa
y no reconocer más olor corporal
que el tuyo.

La búsqueda interior, algo así
como una sala de espera
de tempos insoportables
y otros más llevaderos
como toda sala de espera
irremediablemente exasperante.

Saber que por más que quieras
dejar de pensar, de darle vueltas
a lo que te contrae, no podrás,
no podrás, no podrás...
Evitarlo.
Porque no hay nadie
que te ayude a callar
ese ruido que te sube
por las entrañas.

Una partida de ajedrez en tablas
un mano a mano muy particular
un tú contra tu tú
una dialéctica superior
un carnaval sin mascaras
un diablo con Black Jack
un solo de guitarra que a veces
desafina y otras va a tono con la melodía.

Echar de menos sin que lo sepan jamás
echar el humo por la ventana y saber
que cuando te vayas a la cama
esa noche no volverá porque ya
se ha hecho demasiado tarde.

¿Sabes? No es tan desagradable
como pueda parecer
simplemente hay momentos
que es bueno saber
que me extrañas
y que en verdad
no estoy
solo

porque sino me encierro
dentro de la habitación del pánico:

Y sangro reproduciendo
en el suelo con color rojo
estas líneas que solo
quieren callar a este silencio
que me esta volviendo loco.

Y esta vez...
por momentos pienso
que yo solo no puedo.

Hasta que el tótem me recuerda
sueño o realidad
extrañar hasta la soledad más
silenciosa o aprender
a vivir con mi sombra
dibujando trazos que
más tarde me recordaran
que si yo quiero
puedo aprender a domesticar
a ese lobo estepario
que todos llevamos
dentro, allí donde
a veces soledad y silencio
se confunden
siendo un solo ente
siendo parte de este jeroglífico
personal que es este sin sentido
transmitido en líneas
a veces viscerales
rojas y virtuales
llenas de las dudas
que conlleva
querer gritar
lo que llevas
dentro
errores
temores
esperanzas
ilusiones
tormentas
soledades
soledades
y no saber como...
Porque cuando más lo necesitas
no hay nadie para escucharte.

Eso es en definitiva
lo que más duele...


Por un ojalá... porque siempre hay un ojalá haya fuera esperando a ser escuchado y romper así con este maldito silencio que no le deja existir.

1 comentario:

  1. Me ha gustado mucho, y realmente me encanta como te expresas.

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