MIRADAS TÍMIDAS



Nos dijimos sin palabras que seríamos.... Es más, surgieron de sus silencios carbón, oxigeno, los moldes moleculares suficientes para transformar unas miradas cómplices, que no se temen, no se caducan, no se asustan y les atraviesa una constante, en algo tangible, irrompible.

También es cierto, que no recuerdo bien si fue su miedo o el mío el que dijo: Nos llamamos un día de estos, estamos en contacto.

Después de un abrazo tímido, direcciones opuestas y los imperios continúan en pie.

Saludos y gracias.

EL HOMBRE EN BICICLETA



Es cierto, quizás, o al menos él lo cree así. Pedaleando con piernas de jirafa, hacia donde van a acabar todas las cartas, todos los nos volveremos a ver. Como piensa que Dios hizo el mismo camino él acabará siendo Dios.

Lo que ignora es que el Dios al que se refiere continua en su agosto perpetuo codificando gore, documentos de identidad, formulas nucleares, y construyendo frasquitos pequeños para recoger los restos que sobren ante tanta soberbia.

Saludos y gracias

UN DÍA DE ESOS



Tiene un día de esos que no le apetece hablar con nadie, se pelea con el orden de las cosas, con los pelos de la barba, con los desencantos y la alienación, con las motas de polvo, las goteras y la tristeza de los rinocerontes. Se mastica a si mismo dando bocados a una hamburguesa, coge un sorbo del refresco que tiene al lado, y lo sabes, no lo hagas, no le hagas caso a ese cartel que lleva colgado el vagabundo que se arrastra como un alma en pena por su ombligo, por las aceras, por los escupitajos de los demás (y los propios) dice algo así: "Eres victima de que cuando fueses pequeño te lo diesen todo hecho". Escrito con rotulador negro, como si lo hubiese firmado la novia que te abandonó, tus padres, o algún amigo amparado en decir las verdades bajo el estandarte: PORQUE TE QUIERO.

Putas transformadas en espantapájaros, la felicidad cuellos inclinados preparados a que les muerdan y les chupen la sangre, campos de amapolas incinerados, tambores de guerra en tu cabeza y las persianas bajadas. Incluso en un jarrón que lo dejaron abandonado porque le robaron las flores debe de haber algo de luz en ese agua mugrienta y estancada.

Saludos y gracias

ÁNGELES



¿Cómo abrazas a un ángel? Tenía que haberme fijado en las señales. Todo nació de una misma pregunta, la maldita pregunta de siempre: No sé si lo que voy hacer está bien o está mal. Ese presente y futuro condensado en una masa preparada para echarle un chorro de algún liquido y pasarle la batidora por encima. Luego ante las dudas beberlo, sin saber qué hacer con el poso.

Así se formó el pasado, posos acumulados en nuestras cañerías interiores, y los dolores de estómagos, y las hijo de puta de las hernias, y el vomitar algunas borracheras, y los medios escénicos, y que en las putas noticias saquen las mismas malas noticias.

Otro contexto, otro envoltorio, el sabor amargo de qué sentido le damos al paso del tiempo y las cosas, los sucesos, los excrementos.

¿Cómo abrazas a un ángel?

Saludos y gracias.

LILIPUTIENSES



Hace unos pocos días...

Te gusta cómo te chupa el coño, lo que te hace sentir, las vibraciones, la ambición, el deseo y la calma. A la vez que otro liliputiense juega con tu ombligo, un tercero te masajea los pies y un cuarto te susurra cosas guarras a tu oído.

Esta mañana....

Necesitas más, te vistes y bajas a la calle, te diriges al lugar de la ciudad donde se encuentra el mercado negro. Antes pararas en algún sitio a comer algo, lo que sea. Casi rozando el cielo siguen los globos aerostáticos emitiendo mensajes subliminales, comerciando, vendiendo productos que no sirven para nada, pagar por la inutilidad que buen negocio. Si te cambias las lentillas lo que envolvería a la ciudad sería polución, capas grises y oscuras contrastando matices, olores a suciedad, meados, podredumbre, ratas en fila como si las guiase un flautista, cucarachas incluso en el rincón más inhóspito, las miradas de los hombres y las mujeres que te cruzases por el camino solo encontrarías tristeza y pena, mucha pena. En cambio has decidido llevar las lentillas que provocan que todo sea hermoso, azul y verde claro. Risas, jolgorio  manifestaciones y densidad en el ambiente de una impasibilidad como si todo estuviese suspendido revelándose a las leyes de la gravedad. Libres de la dictadura del espacio y el tiempo en conjunción.

Ahora....

Llegas al barrio donde se encuentra el mercado negro, te acercas al puesto de siempre, el único que te interesa, no está el que se encarga del puesto, hay alguien diferente, por eso me preguntas:

- ¿Dónde está... ?- No te dejo acabar.

- Hoy no ha podido venir, estoy yo en su lugar.

Me coges la lista de clientes, me señalas un nombre y me dices:

- Esa soy yo, dame la dosis de liliputienses que pone ahí.

Estiras el brazo y antes de que te inyecte la aguja que penetrará en tu piel para que la dosis se meta dentro de tu organismo te quedas mirándome fijamente a los ojos, como si algo te resultase familiar, como si algo se despertase dentro de ti y me vuelves a preguntar:

- ¿Nos conocemos? Tengo la sensación de que....- Una vez más no te dejo acabar la frase.

- Quizás fuimos algo en otra vida- Y te inyecto. Cierras los ojos, te dejas llevar.

 Más tarde, en tu casa, comienza el efecto...

Como si el florecer de las hojas en primavera tocasen notas y piezas de piano que te hiciesen levitar, te desprendieses de todos tus estigmas, cicatrices, violaciones, cargas, contratos, y después cuando cayeses despacio, voluntariamente, sin que te arrastrase contigo ningún tipo de fuerza gravitatoria, te tragase la tierra hasta alcanzar el útero de la vida y te dejases hacer.

Saludos y gracias

ESPACIOS PEQUEÑOS



Dos segundos esperando con la puerta abierta. Suficientes. Entra, hay una cosa en común el mismo espacio. El mismo tiempo, alrededor de treinta segundos. Se acciona el mecanismo. Como si estuvieses en una pista de baile y únicamente tienes una opción observar que se divierte bailando con otro. Todo parece tan lejano y a la vez tan cerca. Una pregunta, una simple pregunta: ¿Alguien que haya nacido en una isla y muerto en una isla?. ¡Napoleón!. Estúpido. ¿Solo se te ocurre eso?. Eso es miedo a la oscuridad, a la invisibilidad. Abrázala.......... La oscuridad, por ejemplo. Es como si fuese 1827 ¿Si hubieses nacido en una isla desierta querrías morir en una isla desierta?. Es 1923 ¿Tienes pánico de nacer y morir en una isla abandonada? Es 2018, es 2179. Si al menos lloviese afuera, le podrías hablar del mal tiempo que hace.

Saludos y gracias