SÍNDROME DE ESTOCOLMO



Te quiero follar antes de que te mates, antes de que te vayas. Llueve en un lago que se acaba de secar y los peces se ahogan por falta de agua. ¿Lo ves? Son tus ojos cuando quieres hablar y dices cosas, sinónimos, antónimos, contradicciones, te enrollas en la misma cadena una y otra vez.

Un viaje de peregrinación... La solución expresada en aduanas que huelen a azufre.

¿Te lo crees?

Te lo vuelve a preguntar (asegurar) como ese maravilloso dulce que coges cuando eres niño en plena inocencia y desconoces que el maldito envoltorio es algo reciproco; vas a follar conmigo antes de que te mate, antes de que puedas decirme adiós.

Luego te preguntas cuando te quedas a solas: ¿ Qué es más peligroso el espacio vacio o la mente que ocupa ese espacio?

Saludos y gracias

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