LA MAREA



No será para siempre lo que creemos que será para siempre. Sube la marea hay que salir de este lugar o seremos un barco naufragado en el fondo del mar. Tú no quieres eso, ¿verdad?

Las mariposas no sabían porque se acercaban a su estomago y aquello la colmaba de felicidad, pero no era necesario que lo supiesen, no hacía falta, tan solo que mantuviesen dentro de su vientre su aleteo infatigable, armonioso. Es eso, ¿Verdad? Ese es el único motivo por el cual no quieres hundirte, naufragar. ¿Y si no llego a tiempo? Pero tú tienes esa fe, la misma que yo tengo en ti. Por eso, y no solo por eso quiero acercarme hasta donde estés y volver a ver la noche a través de tus ojos, saber que estás bien, saber que la distancia y el tiempo no fueron tan letales enemigos como pensé, y que tus labios me corrijan diciéndome que estaba equivocado, no querer escucharme nada más, tan solo, tan solo entonces cállame haciéndome el amor.

Saludos y gracias

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